domingo, 22 de enero de 2012

Grigori Yefímovich Rasputín. (El Monje Loco)


El Monje Loco.

Rasputín el mítico monje ruso, que logro fama en toda su nación como curandero y hombre de Dios –llegando a suponerlo un santo–, nació un 22 de enero de 1869. La apariencia descuidada y humilde, en muchas ocasiones desilusionada a los que habían escuchando de su grandeza, llego a considerársele el hombre más poderoso de Rusia. Su vida esta llena de contrastes, la espiritualidad del monje, no se ponía en duda a pesar de ser uno de los seductores más grandes de su época, al que gustaban mujeres sumamente atractivas; poseía una mirada fría y profunda, con la cual dominada a cualquier persona con la que tuviese contacto.

Desde la infancia desarrollo una personalidad mística, se decía que la Virgen María le hablaba, además que tenia visiones que predecían el futuro, creció en el seno de una familia campesina y analfabeta, se comportaba un tanto aislado y no le gustaba convivir con otros niños, tenia un comportamiento natural y salvaje, en su lugar de origen gozaba de la admiración por sus talentos enigmáticos.  

Durante su juventud Rasputín desarrollo su enorme gusto por el vino, sus borracheras eran monumentales, se dedico al robo de ganado, además que se conocía que participaba en orgias, se consideraba que no era alguien de provecho, simplemente su vida no tenia dirección, estaba rodeado de escándalos y era mal visto, seguramente no se imaginaba que algún día todas las decisiones de su país serian sometidas a su juicio.

A la edad de 20 años se casó y tuvo do hijos, a los que abandono posteriormente para volverse monje ortodoxo, en el monasterio de Verkhoturye, tuvo una visión de la Virgen, por lo que se mantuvo en ese sitio por escasos 3 meses, había alcanzado la “conversión”, era momento de salir a predicar sus creencias, tratando de parecerse a Jesús.

Su influencia se extendió rápidamente, debido a que poseía una oratoria notable, una personalidad sumamente carismática y atrayente; se decía que poseía el poder de hipnotizar con la mirada, no hay duda que influía sobre aquellos que le conocían, de esta manera su nombre fue conocido en las altas esferas de la aristocracia, hablando constantemente del gran distintivo del Monje misterioso.

La fama de Rasputín le alcanzo para llegar a los oídos de la zarina Alejandra Fiódorovna, quien al conocer de la gran capacidad de curación del monje, le mando llamar para que atendiera a su hijo Alexis Nikoláievich, que sufría una fuerte hemorragia, sosteniendo una dura batalla contra la vida y la muerte, tenia la rara enfermedad de la hemofilia, inicialmente el zar Nicolás II se opuso a que Rasputín viera a su hijo, ya que no era digno de la realeza, (además la reputación del monje no era la mejor) pero la zarina impuso su voluntad y el joven fue milagrosamente sanado, ganándose de esta forma la confianza y respaldo de la monarquía Rusa.

Para ese entonces, era del dominio público que el monje desarrollaba una vida licenciosa, en la que se excedía de vino y pasaba la mayoría del tiempo rodeado de mujeres, se le conocían múltiples amantes, además que se murmuraba que no había mujer que pudiera negarse a los favores sexuales que él solicitara, damas de todos los niveles de la sociedad querían conocer al monje, que tenia fama de excelente amante, su poder de seducción era perfecto, desarrollo una imagen que irradiaba paz, pero influía respeto y miedo, su tono de voz era firme pero apacible, su mirada era penetrante, las mujeres quedaban fascinadas con su compañía que las colmaba de espiritualidad.

Los hombres y mujeres querían estar cerca del santo, pero le temían, por su enorme poder místico, una de sus frases conocidas nos dejara ver su esencia: “Los conozco, puedo leer en su alma”, por lo que nadie enfrentaba sus conocidos desfiguros, su participación en orgias sexuales era cada vez mas constante, las mujeres quedaban hechizadas completamente después de conocerle en la intimidad, su técnica se seducción era un poco compleja, lo que provocaba ese desconecte de la irracionalidad en las féminas, se conoce que principalmente les hablaba de temas espirituales, llegando a tocar sus más puros sentimientos, posteriormente se volvía sumamente sensual,  susurraba a su oído insinuaciones sexuales y relatos que generaban imagines irreales, posteriormente retomaba el tema espiritual, preguntándoles: ¿Cómo podía arrepentirse uno si no había pecado? continuaba la enseñanza durante algún momento, concluyendo en que la salvación llega únicamente a los que pecan verdaderamente.

Sus encuentros sexuales eran numerosos, se volvió amante de muchas de las mujeres más notables, las que se justificaban cuando eran descubiertas de la siguiente manera: ¿Cómo es posible negar algo a un santo?, “El vuelve sagrado todo lo que toca”. Esto también le trajo algunos enemigos, las reuniones eran comunes y estaba rodeado de mujeres, disfrutando del vino, lo que originó que fuera conocido como el “Monje Loco”, que se entregaba a los placeres sin ninguna restricción, alguna vez se llego a decir: “Si Rasputín desea a una mujer, todos lo consideramos una bendición y distinción, tanto nuestros esposos como nosotras mismas”, lo anterior generaba en algunos odio inimaginable.           

Algunas fuentes aseguran que la hija de Rasputín en una biografía de su padre, describió que éste tenia un pene de 30 cm, relato que ha tomado fuerza en la actualidad, por que en un museo erótico ubicado en San Petersburgo, se muestra una pieza mantenida en cloroformo que aseguran es del “monje loco”, al que confieren aun poderes, (como fertilidad y vigor sexual, no esta comprobado) que consta de 28.5 cm ya que la otra parte quedo en el cuerpo al momento de la mutilación, de ahí algunos conjeturan que su fama de amante se basa más en algo físico, que en lo espiritual y su poder de seducción.

La enorme influencia que mantenía Rasputín sobre el zar Nicolas II y la zarina no fue bien vista por toda la aristocracia que sentía amenazados sus intereses; cuando se desarrollaba la primera guerra mundial, el zar se dedico a tomar el comando de las fuerzas militares, especulándose que la toma de decisiones en cuanto al gobierno Ruso quedó en manos del “monje loco”,  por lo que los enemigos se aprovecharon de su mala fama para desacreditarlo, arguyendo que los zares estaban enceguecidos por  el hechizo del santo, creando una conspiración para matarlo.

Finalmente la noche que transcurrió del 29 al 30 de diciembre de 1916, los planes del asesinato se efectuaron, participaron principalmente el príncipe Félix Yusúpov  y el duque Demetrio Románov, toda la noche el cuerpo de Rasputín permaneció en agonía; su muerte ha generado las más grandes especulaciones y es una de las mas relatadas, por la narración que posteriormente hizo de los hechos el príncipe Yusúpov, en la que relata con cuidado lo sucedido aquella noche, presentándose una serie de hechos increíbles que fortalecen el mito de divinidad del monje.

Resumiendo lo ocurrido, se puede señalar que: Rasputín fue invitado a una cena por el príncipe, un grupo de hombres estaban al tanto de lo que ocurriría, llevando minuciosamente el plan, todo alimento y vino fue envenenado con Cianuro en fuertes cantidades; el príncipe como Rasputín sostuvieron una larga platica en la que el monje degustaba vino de Crimea y bocadillos, el príncipe no podía creer que el veneno –que era suficiente para matar a cualquiera– no le hiciera efecto; presa del terror por considerar a aquel hombre inmortal el príncipe pidió fuerzas al cielo y saco su arma, disparando directamente al pecho, no caía al suelo por lo que el príncipe le golpeo la cabeza con un bastón lleno de plomo, sus cómplices aparecieron en escena envolvieron el cuerpo que agonizaba, encerrándolo mientras pensaban como deshacerse del cadáver, una vez que lo decidieron, entraron en donde reposaba el cuerpo y para su sorpresa al desenvolverlo el monje seguía vivo, se incorporo con una mancha roja en su ropa, dirigiendo su mirada de odio hacia los presentes, al tratar de escapar llego a un patio de la casa, y ahí fue baleado en repetidas ocasiones hasta que el fuerte cuerpo cayo, estaban seguros que Rasputín estaba muerto, posteriormente se dirigieron al río Neva para tirar el cuerpo al que habían atado, para sorpresa de muchos la autopsia arrojo el resultado que Rasputín había muerto ¡ahogado!

Un personaje sumamente interesante, el “monje loco” formo su propia historia, alcanzó los niveles mas altos de su tiempo, con una historia que parece irreal, las ideas que logro cimentar en las personas que lo conocieron, tomaron fuerza, le dieron poder y lo catapultaron como un mito en la historia, es indescriptible la confusión que genera su relato, entre los hechos reales y lo divino se mantiene una franja difícil de advertir, lo mas importante es conocer el poder del carisma y sobre todo las palabras, que pueden abrir la puertas de un mundo misterioso.   

Rodeado de sus admiradoras.